
A estas alturas creo que me conoces ya de sobra y que sabes que creo en las hadas y en los cuentos, y que mi reino no es de este mundo sino del mágico mundo de colores... Pero ¡cuánto daño nos ha hecho Disney a tantas generaciones de indefensos seres humanos que hemos sido sometidos a su dictadura! Apenas nos sale el primer diente de leche nos bombardean con historias de principes valerosos y tímidas princesitas, y hala! nosotras a soñar con vestiditos rosas y bailes en palacio. Nos enseñan a esperar modositas a que nuestro príncipe azul venga a caballo para rescatarnos ,hacernos felices y comer perdices.
Yo no he sido una excepción. Mi cuento favorito de toda la vida era (y aunque me pese, es, junto con "Alicia en el país de las maravillas") "La bella durmiente": Aurora caía bajo la maldición y Felipe (eres tú, mi príncipe azul, que yo soñé.... escúchala, es tronchante) la rescataba con un beso de amor. Y descubrían que se habían querido siempre y eran felices pa los restos.Ojalá las cosas fueran tan fáciles en la vida real. Pero Ja!, resulta que la realidad es otra bien distinta: A Aurora le cayó la maldición pero no se quedó dormida; se casó con otro para ir matando el aburrimiento mientras el príncipe llegaba (qué poca cabeza, hija mía).Y Felipe se perdió por el camino besando princesas equivocadas, dió varios rodeos ,cayó en las redes de la bruja Avería y cuando llegó hasta Aurora aún no había dado muerte al dragón y le quedaba mucha batalla por librar. Pero aún así la besó. Y ella abrió los ojos. Y cuando vió el panorama y a su héroe rodeado por el enemigo, en lugar de poner pies en polvorosa se quedó a su lado (porque era una tía valiente en el fondo), se remangó el vestidito rosa y luchó codo con codo junto a Felipe para acabar con la mala bestia.
Y fueron felices , comieron chuletas de dragón a la plancha y ahora hacen la compra con los niños todos los sábados en el Mercadona.
¡Cómo ha cambiado el cuento!
The End





