¡Qué bien estábamos ahí dentro! Calentitos, protegidos, aislados del exterior, ajenos a todo lo que pasaba... Lástima que empezamos a crecer y crecer y crecer, y llega un momento en que no sabemos cómo colocar las piernas , ni la cabeza, ni los brazos dentro de ese cascarón que nos asfixia un poco, pero que sin embargo nos resistimos a abandonar por miedo. Y según crecemos, la cáscara que nos parecía tan fuerte, empieza a debilitarse hasta que un día sin más remedio, se acaba rompiendo y asomamos la cabeza tímidamente para ver lo que nos espera ahí afuera.
Yo salí del cascarón un poco tarde según con quién se me compare. Y reconozco que sigo echando un poquito de menos mi nido. Pero eso sí, cuando salí, salí con todas las consecuencias y con decisión. Le dí una patada al huevo (que de todas formas ya se me había roto por todas partes) y a recorrer mundo!. Luego no llegué muy lejos, pero tampoco me hizo falta.
Hoy en día la gente sale muy tarde del casacarón.
Los pollitos salen ya con espolones y se pierden muchas cosas de la vida. Claro que casi siempre es por causas ajenas a su voluntad, pero el caso es que los huevos casi están podridos y la cáscara más que romperse se desintegra.
Oh-la-lá cómo está el patio!! Que una ya no sabe ni qué comentar. Y es que la actualidad está que arde. Entre el mamoneo político (nada nuevo) y la invasión de Letizias y Letizios (nos quieren idiotizar a toda costa, ¿nadie puede frenar esta espiral de estulticia?)... pues es que al final pienso que lo mejor es optar por la DESINFORMACIÓN. Bueno, eso creo que ya lo habías notado, ¿o no?. Prefiero seguir viviendo aislada de todo, a mi bola, que acabar comentando las venturas y desventuras de Belén Esteban o Perico el de los Palotes.
Prefiero silvar, gritar, cantar a grito pelao para no tener que escuchar ciertas cosas, no ya solo de los medios de comunicación, sino de la gente de a pie: el desprecio, la rabia o la indiferencia con la que los seres humanos "normales" se "comunican".
Uffff, es que hay que ver el prójimo qué cansino es! ¿eh?. Todo esto sin que sirva de precedente. No era mi intención ponerme tan trascendental, pero ya que estamos, y si no tienes ahora mismo ningún libro que leer, te recomiendo "Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo" de Pascual Serrarno. Eso, o lo último de Ana Rosa Quintana, según te pida el cuerpo.
14 enero, 2010
Vaya, si no fuera porque soy absolutamente inconsciente y vivo como en otra galaxia estaría sumida en una perpetua depresión.
Yo no soy amiga de dar consejos a nadie, pero si me permites uno.... ni se te ocurra desayunar cada mañana escuchando las noticias o leyendo los periódicos porque está científicamente demostrado que es la mejor manera de arruinarle el día a una persona mínimamente humana.
¿Te ha gustado?. Son 50 €. Venga va, que por ser para tí te lo dejo gratis. Y por el mismo precio te amplío el consejo: A veces hasta mirando por la ventana se deprime uno. Eso en el caso de que tengas ventana.
He tenido una revelación (otra). Tal vez la última de este año. La vida de las personas es comos un libro en blanco que cada cual va escribiendo como puede (me he herniado con la metáfora). Algunos capítulos son emocionantes., otros son de tansición... y yo este año creo que escribí un capítulo clave de mi vida. En clave de Sol. Sol fa fa fa, sol fa , sol fa mi re do.
DO es trato de varón RE , selvático animal MI denota posesión FA es lejos en inglés SOL ardiente esfera es, LA al nombre es anterior, SI asentimiento es. Y otra vez ya viene el do, do,do, do,
Dessternillante la letra de esta canción, jajajja.
Y volviendo al tema, pues sí, he reído, he llorado (mogollón, pero me he quedado como nueva), he superado muchas cosas, he sufrido como una loca, he crecido como persona y lo que me parece más importante es que me he demostrado a mí misma de lo que soy capaz, que le he podido echar un par de eggs a la vida. Me cansé de ver la partida desde fuera y preferí apostar, meterme en el barro hasta las orejas. Y luchando estoy en medio del barrizal. La laca de mis uñas se ha deteriorado un poco, pero no hay nada que Margaret Astor no pueda hacer por mí, jajajaja. No podrán conmigo
Resistiré para seguir viviendo soportaré los golpes y jamás me rendiré y aunque los sueños se me rompan en pedazos resistiré, resistiré.
Esta azarosa vida nunca se sabe por qué derroteros nos llevará!
No, no me he pasado con el orujo. Es solo que el cansancio, que a este paso se convertirá en crónico, me está llevando al borde de la extenuación y a ratos deliro. Cuando una persona humana está sometida a tanta presión, nunca se sabe por dónde saldrá la cosa.
Tras varias semanas de intenso ajetreo acarreando decenas de cajas repletas de discos, libros (para que digan que el saber no ocupa lugar... y encima pesa un huevo!), ropa, muebles , electrodomésticos, y cachivaches varios, y subiéndolos a pulso a un segundo piso sin ascensor, por fín ha llegado el momento.
¡Que redoblen los tambores!, ¡que repiquen las campanas!.Que aunque parezca mentira la menda se marcha con la música a otra parte. Vale, muy lejos no me he ido, es verdad. Pero este corto desplazamiento supone un nuevo comienzo, una nueva vida y una nueva esperanza... jo, qué bonito.
Y además con un compañero de piso ideal: nos conocemos desde hace años, nos hacemos mutua compañía, respetamos el espacio de cada cual, somos muy independientes aunque no podemos estar el uno sin el otro; A veces nos enfadamos y él se pone un poco agresivo, pero enseguida se le pasa y vuelve a ronronear en mi regazo... Solo tiene una pega, con la edad se está poniendo más gordito y temo por su salud, pero es más guapo.... y aunque tiene una mata de pelo que para sí la quisiera la mismísima Pantoja, se le cae contínuamente y me desespera un poco. Pero yo por mi niño aguanto lo que sea.
16 julio, 2008
Pues vaya. Se supone que una vez obtenido el documento debería sentirme más libre, más yo . Pero no. Lo único que siento es un vacío y una triste indiferencia o una tristeza indiferente, o que se yo. Y eso es todo. Porque al final nuestra libertad está en nosotros mismos, no en un papel, no en una firma. Sino en nuestra cabeza. Y nuestro corazón.
Hace muchos muchos años, en el verano de 1986, durante una bonita noche de agosto en un pueblecito de Soria, una joven miraba hacia el cielo estrellado y pedía tres deseos a tres estrellas fugaces. Siempre pedía los mismos y nunca eran cosas difíciles de conseguir (pese a ser muy soñadora, también era realista). Dos de los tres se cumplieron.
Un verano más tarde la misma joven miraba otro cielo cuajado de estrellas en otro pueblecito de La Rioja durante una lluvia de perseidas. "Las lágrimas de San Lorenzo", las llaman, aunque no eran esas las que empañaban sus ojos y resbalaban por sus mejillas. Volvió a formular sus tres deseos,y de nuevo se cumplieron dos. No era un mal promedio, pero el que de verdad le importaba se resistía.
Al final de ese mismo verano el tercer deseo rozó su cara, se posó en sus labios y salió volando de su vida...y ella no supo hacer nada para retenerlo. Pero no perdió ni la Fe, ni la Esperanza, y aunque con los años sus deseos fueron cambiando, contínuamente miraba al cielo y depositaba sus sueños en las estrellas. Y muchos muchos años después ese tercer deseo, el que pidió a la estrella más perezosa del universo, volvió a planear por su vida pero tampoco pudo quedarse. Lo único que quedaba por hacer era creer, querer, esperar, luchar y confiar. *** Cuando uno no tiene la posibilidad de hacer nada para conseguir lo que de verdad quiere, solo queda confiar, seguir soñando y esperar.... esperar a que tu destino se vaya cumpliendo (larga es la espera p'a quien espera, pero más larga es la espera sin saber lo que se espera...¡Cuánta sabiduría concentrada en una sola frase!).
Y si el destino te devuelve aquello con lo que soñaste, aquello que un día esperaste y no pudiste lograr, no lo dudes y lucha por ello. Porque cuanto más te cuesta conseguir una cosa, más la deseas y más la valoras. Muchas veces la espera se hace eterna, sobre todo cuando la paciencia no es una de las virtudes que te adornan, pero hasta de eso puedes aprender. A veces la lucha es larga y pesada y te hace dudar de si merece la pena el sacrificio. Pero eso solo lo sabrás si llegas hasta el final. En tí está aceptar o no tu propio reto. Y a mí los retos me pierden.
¡Estrellita, estrellita, nunca dejes de caer!!
(*) Cualquier parecido con la realidad NO es mera casualidad. Durante la realización de este bodrio no se ha maltratado a ninguna estrella, ni perseida, ni a San Lorenzo de cuyas lágrimas desconocemos la causa.
Llegó sin permiso la estrella de antaño la que antes era solo luz.
Cayó de repente desde el azul del mundo y el corazón se me encogió.
¿Nunca te has sentido como una cucaracha boca arriba, girando en desesperados círuculos sobre sí misma sin encontrar el modo de levantarse?? Una pobre cucaracha buscando algún punto de apoyo al que aferrarse para dejar de dar vueltas, levantarse y seguir adelante. Pues yo sí. En diferentes momentos de mi vida fuí esa cucaracha, y la mayor parte de las veces me las ingenié para darme la vuelta yo solita. Y seguí adelante, aunque puede que no por el camino correcto. Pero la carretera de la vida es tan tan larga y tan llena de cambios de sentido que nunca es demasiado tarde para rectificar tu rumbo.
Una buena mañana te preguntas hacia dónde vas, y miras a tu alrededor y nada de lo que ves te gusta. Y entonces piensas que tal vez llegó el momento de tomar otro camino. A lo mejor por una carretera no tan bien asfaltada, por un sendero lleno de maleza, o tal vez campo a través. Sin duda durante el trayecto algunas veces lloverá y tal vez no estés lo suficientemente bien equipada, pero también habrá ratos de sol y al final saldrá el arco iris. Puede que el camino sea cuesta arriba y eso te desanime y te suponga un triple esfuerzo. Pero piensa que cuando llegues arriba y veas el paisaje tu esfuerzo habrá merecido la pena.
Así que de una vez por todas, deja de hacer el Calimero!!!! Lámete un poco las heridas, secate las lágrimas, suénate los mocos , elige tu camino y da tus primeros pasos para conseguir lo que de verdad quieres, sea lo que sea por muy imposible que te parezca ahora.
Nota mental: No leer más libros de autoayuda (Bye Bye Jorge Bucay). Arreglar todas esas "cosillas" pendientes. Empezar a pintar. Apuntarme al cursillo, que me quedo sin plazas. Ir eligiendo unas cortinas bien chulas ;)... Pues sí que tengo trabajito, sí.
Estoooooo, casi se me olvidaba que una vez, hace ya tiempo abrí un blog aquí. Ji, ji, ji. Digamos que no ha tenido mucho éxito, pero tampoco quiero que muera solo y abandonado cual ballena varada en la playa, o elefante en la jungla de Tarzán. Es curioso que cuando te ves motivado para abrir un blog piensas que vas a hacer y escribir cosas muy originales, darle tu propio estilo... y luego , de sopetón, te encuentras con que ya no sabes qué poner, qué contar. En su día planteé este espacio como un lugar en el que ell tiempo se detuvo, una especie de cápsula espacio-temporal en la que yo podría vivir como me diera la gana, y escribir todas las chorradas que se me pasaran por la cabeza (que son muchas, demasiadas diría yo). Efectivamente, desarrollé un poco esta idea en las primeras entradas, y poco a poco el concepto original se fué desvirtuando, y las ganas de escribir también. La euforia del principio dió paso a la apatía, como en tantas otras cosas que una emprende en esta vida.
Pero voy a tratar de actualizar este sitio un poco más de seguido. Continuaré poniendo mis chorradas, que no sé por qué extraño motivo , son lo único que puedo escribir. Soy incapaz de ponerme profunda y sesuda ó hablar sobre metafísica, filosofía o cosas trascendentales, que por otra parte tanto abundan por la red. Y por qué no, aburren ya un poco. Claro, que yo tengo la ventaja de poder escribir todo lo que quiera sin miedo a ser juzgada porque sé que ya nadie me lee. En este pequeño mundo mío, los sonidos que emite mi teclado chocan contra las paredes provocando un eco sin fín.....
Vaya, parece que voy a batir mi propio récord en cuanto a longitud de texto. Y todo ésto sin decir absolutamente nada! Ja, ja, ja, ja, es que soy una rollista, ya me lo decía mi profesora de redacción informativa: me voy por los cerros de Úbeda en cuanto me despisto un poco.
¿Y qué era lo que quería yo escribir hoy??? Ah, sí, que desde mi última entrada marché y regresé de mis vacaciones, ya puse otra pica en Flandes. La primavera, que asomó con tanta fuerza, ha reculado otra vez, y ahora mismo tengo encendida la calefacción porque hace un frío que pela, mi niño!!. Hoy he vuelto al trabajo, a la lrutina , al agobio, al frío..... y a Retrolux!!!
Hoy es uno de esos días en los que me paro a reflexionar y veo que con el paso del tiempo me he ido rodeando de una infinidad de cosas superfluas que se han convertido en una especie de capa que me cubre y protege del exterior.
Recuerdos, objetos, que se han ido quedando en los cajones, en los bolsillos de la memoria. Cosas que en algún momento fueron importantes y hoy en día no tienen más sentido que hacer que me aferre al pasado.
Es curioso cómo por más que trato de desprenderme de todas ellas no consigo más que reubicarlas y rescatarlas. Me devuelven la memoria, me transportan a otros tiempos, algunos mejores y otros no tanto. Pero todos ellos forman parte de mi vida, de mi historia personal, y en el fondo no quiero renunciar a ellos.
Alguien me dijo en una ocasión que para ser libre hay que desprenderse de todo lo suplerfluo. Y lo superfluo es todo. Los objetos que guardamos nos atan al pasado. Cuantas más cosas materiales tienes , menos libre eres. Pues bien, yo debo de ser una persona cautiva. Presa de mi memoria. Pero cada cual se tortura como quiere...