06 octubre, 2012

Déjame vivir con alegría - Vainica Doble




Déjame que descanse un rato al sol,
déjame vivir con alegría,
si he pescado bastante para hoy,
mañana será otro día,
no faltará un caracol.

Yo no cambio tu ananás por mi limón,
yo no cambio tu salmón por mi salmonete,
mete la "Rolley-Flex" en un cajón,
agarra la puerta y vete,
no te quiero en mi rincón.

Y un higo chumbo y una aceituna,
tu nuevo mundo yo descubrí con Colón.
Y una aceituna y un higo chumbo,
vete a tu luna y déjame en mi rincón.

Oscurita es mi pigmentación,
y mi cuerpo es enjuto y resistente,
rubias gentes me tienen compasión
porque me falta algún diente
y entre dientes me río yo.

Con un dátil por alimentación,
con un dátil yo inventé la democracia,
con un dátil yo te gano el maratón,
no me hace ninguna gracia
que me tengas compasión.

Y un higo chumbo y una aceituna,
tu nuevo mundo yo descubrí con Colón.
Y una aceituna y un higo chumbo,
vete a tu luna y déjame en mi rincón.


05 octubre, 2012

Tacones cercanos

Que el ser humano tiene el afán de subir más alto cada vez, es un hecho históricamente demostrado.

Que las mujeres tenemos querencia a encaramarnos sobre tacones de grandes dimensiones, es algo que resulta evidente con solo echar un vistazo a nuestro alrededor.

¿A qué época habremos de remontarnos para encontrar el origen de esta "costumbre"?. Pues no tengo ni idea, pero seguro que existen estudios fiables al respecto.

¿Quién no ha jugado en su tierna infancia a ponerse unos tacones de latón utilizando el bote del colacao o la lata de una Coca-cola o en su defecto de una Pepsi???

¿Quién no  se ha probado de pequeña furtiva o descaradamente los zapatos de tacón de su madre?.


Sea como sea, los tacones no han pasado de moda desde el momento de su creación hasta nuestros días. Existen de todo tipo y forma: stilettos, topolino, aguja... y en un "más difícil todavía" se  imponen con plataforma incorporada. ¿Y qué conseguimos con esto?. Pues  20 centímetros más de altura por lo menos, un andar vacilante y en ocasiones robótico , muchísimo glamour sobre todo si nos quedamos sentaditas y un dolor de pies que pa qué te cuento al final del día



Porque reconozcámoslo, por mucho que nos gusten y reconozco que me encantan y que los adoro, cómodos lo que se dice cómodos no son. Al menos algunos estilos. Pero como a todas nos hacen más esbeltas, más guapas y nos sentimos más seguras sobre ellos (salvo esporádicas pérdidas de equilibrio), las hay que van de "Pisa morena, pisa con garbo" a todas horas y en cualquier lugar. Sí, si, yo he llegado a ver generosos tacones de alta montaña en los mismos Picos de Europa , en la cima del Teide y otros lugares igualmente inapropiados para tal calzado. Lo que ya no puedo asegurar es que la insonsciente de turno los llevara por desconocimiento del terreno en el que se movía, o por un simple  "antes muera que sencilla", o por mero masoquismo (a lo mejor estaban haciendo una promesa).

Y las  hay también que se fusionan tanto con estos apéndices que no se los quitan ni en su casa. Y así mantienen informado a todo el vecindario de todas las actividades hogareñas desde primera hora de la mañana, con sus idas y venidas por el pasillo, amén de las estelares bajadas de escalera  a  comprar el pan o a buscar a la niña al cole .

Dedicado a mi vecina del 4º Derecha.
Otra vez