07 julio, 2010

Melody



Inolvidables personajes, inolvidable banda sonora, y una historia más tierna que un quesito "El Caserío" como el que seguramente me estaba merendando yo cuando ví esta película en la tele.

Y no sé qué tendría porque esto ocurrió hace una porrada de años y no la he podido olvidar. Algunas secuencias se grabaron en las retinas de mi pequeño cerebro en formación y ahí se quedaron pa' los restos. Aunque aquellos niños ingleses muy poco tenían que ver con mi realidad, los sentimientos de los que hablaban sí eran universales.



Es posible que si la vuelvo a ver ya no me guste tanto, o la encuentre ñoña y simple. Por eso tengo tantas ganas de verla de nuevo y al mismo tiempo no quiero. Como con tantas cosas en esta vida, a veces es mejor guardar un buen recuerdo.

Te dejo la canción del principio para que disfrutes un poco:




1 comentario:

__MARÍA__ dijo...

Es que sigues siendo una niña.
Tienes un interior ilusionado y de eso te tienes que alegrar, sí.

Besitos

PD: Te ha quedado estupenda la decoración.